Apple también quiere quedarse parte del negocio de las noticias

Leo en Xataka.com que Apple trabaja en la creación de un servicio de noticias por suscripción que permitiría leer las grandes cabeceras periodísticas del mundo por un precio fijo y se supone que sin anuncios. De lo que ha trascendido sobre las negociaciones de la tecnológica con las empresas editoriales, se sabe que Apple quiere quedarse con el 50% de los ingresos de cada suscripción y que, además, se haría con los datos personales de cada uno de los usuarios que se suscribiesen a su servicio. La compañía de Tim Cook repetiría así la jugada que ha hecho en el sector de la música y en las películas, pero reservándose mayor porcentaje de las futuras ganancias del servicio (50/50 frente al 30/70 de los otros servicios).

Las condiciones del acuerdo se antojan leoninas para los medios de comunicación, pero tendrán que ser las propias empresas periodísticas las que evalúen si les interesa explorar esta potencial nueva vía de ingresos o si les conviene más quedarse fuera de este nuevo canal de distribución. Nadie les pone una pistola en el pecho para que firmen. Si las condiciones no les parecen las propias de un secuestro con petición de rescate, que firmen; y si sí se lo parecen o simplemente no se encaja con sus estrategias de futuro, pues que no lo hagan.

Pero, en cualquier caso, el plan de Apple para la creación de este quiosco universal de la información sí que nos hace reflexionar sobre dos ideas ligadas entre sí que me parecen capitales para entender el futuro de los medios.

En primer lugar, refrenda la idea de que la distribución masiva de las noticias ya no depende de las compañías periodísticas sino de terceros como Google, Facebook o la misma Apple que deciden cuáles son las reglas del juego porque para eso son quienes tienen la llave de acceso al tráfico de estas noticias.

Y, en consecuencia, en segundo lugar, parece dar la razón a quienes entienden que los medios tienen que trabajar también en el control de la distribución de las noticias para no depender en exclusiva de unos terceros que defienden los intereses de sus accionistas y no de los accionistas de esos medios. De ahí este fiebre suscriptora que alcanza a los medios de comunicación de casi todo el planeta.

Al respecto, tengo curiosidad por saber qué van a hacer en esta negociación todas esas empresas, con The New York Times a la cabeza, que han decidido centrarse en sus suscriptores mediante el establecimiento de muros de pago y otras estrategias centradas en crear comunidad alrededor de sus marcas. Entrar en la plataforma de Apple puede generarles ingresos, pero les aleja de la filosofía que ha marcado sus últimos pasos y les haría volver a ser dependientes de un canal que no controlan, con todo lo que eso significa. Veremos si les salen las cuentas.

Os paso por aquí un punto de vista distinto, el de Enrique Dans:

Google, Facebook, Amazon…y ahora también Pinterest: todos a por el negocio de los medios

Leo en la cuenta de Twitter del periodista de la información.com Jesús Martínez que Pinterest está reclutando al equipo que se encargará de competir en el mercado de la publicidad online en España.

No soy usuario de esta red y tampoco me he parado a valorar su importancia en el ecosistema de las noticias (si es que la tiene), pero si tiene 250 millones de usuarios activos en el mundo y se decide por entrar a competir en el mercado español, entonces es que estamos ante una jugada, por muy previsible que fuera, muy importante para todos, también para los medios de comunicación.

Se trata de otro competidor duro para un mercado que sigue siendo el mismo. Y eso obliga a seguir repensando cuál tiene que ser el papel de la publicidad en el modelo de negocio de los medios de comunicación.

Desde esta última perspectiva, la situación se agrava: Ya no se trata tan sólo de que Google y Facebook se estén quedando con la parte más sustancial de este negocio, hundiendo las expectativas de ingresos de los medios cuyos modelos siguen pivotando casi en exclusiva en torno a la publicidad. Ahora, lo que se advierte es que el resto de los grandes depredadores del ecosistema digital (Apple, Amazon, ahora Pinterest…) también quieren disputarse una parte del negocio. Y, en este escenario, las dificultades para que los medios puedan competir con estos gigantes de la distribución de contenidos aumentan de forma exponencial.

Los medios de comunicación no tienen que agitar bandera blanca alguna y darse por vencidos, pero sería suicida por su parte no contemplar la irrupción de estos nuevos actores a la hora de analizar cuáles tienen que ser sus estrategias de trabajo a medio y largo plazo, que deben pasar por acabar con la hiperdependencia de su tráfico (mirad lo que le está pasando a los medios virales que vivían básicamente, de comprar tráfico en Facebook).

Cuando se habla de la necesidad de que diversifiquen sus vías de ingresos y que generen una comunidad alrededor suya capaz de comprometerse con sus marcas, en realidad a lo que estamos refiriéndonos es a la necesidad de replantearse los modelos de negocios de los medios para evitar una competencia cuerpo a cuerpo con estos elefantes digitales en la que las empresas periodísticas tendrían todas las de perder.

Contra éstos no cabe ni este tipo de competencia ni la mencionada hiperdependencia sino, a lo sumo, una suerte de cohabitación en la que ambos vayan en caminos paralelos y se junten sólo cuando la transacción es beneficiosa para ambos…si eso es posible. No tardaremos en comprobarlo.