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La pandemia de los medios contada por un apasionado de la industria

Acabo de leer el ensayo ‘Panmedials. Los medios de la pandemia’, un texto apasionado sobre la industria de los medios de comunicación en el que el periodista Mauricio Cabrera hace una disección sobre los males que aquejan a las marcas periodísticas, pero sin quedarse en el habitual lenguaje y discurso apocalíptico en el que apenas se aportan soluciones a tanto lamento.

Mauricio Cabrera también ha emprendido proyectos periodísticos y bien que se le nota al poner tanto el acento en la visión de negocio de los medios y en las posibilidades que se abren para hacerlos sostenibles y viables., siempre que entendamos que en el centro de nuestras obsesiones tiene que estar siempre el lector, el oyente o el telespectador.

El ensayo se detiene en la carrera alocada de muchos medios de comunicación por lograr el mayor tráfico posible y su obsesión por engordar unas ‘métricas de vanidad’ que les permitieran competir en el mercado de la publicidad, aun a costa del deterioro del producto periodístico y de la fuga de un talento incapaz de aguantar tanta precariedad e incertidumbre.

Y, como tantos otros, apuesta como alternativa por un periodismo en el que, realmente, primen las métricas de calidad sobre las de cantidad y en el que nos obsesionemos menos por las visitas y por los algoritmos (sin demonizar a estos últimos, por cierto) y más la comunidad de lectores a los que decimos servir, aunque habitualmente ni les sirvamos ni les escuchemos.

De hecho, y sin caer en las flagelaciones clásicas del periodismo que se regodea mientras se lame sus heridas, practica un ejercicio de autocrítica en el que describe con honestidad los pecados capitales que hemos cometido, en especial los directivos incapaces de aceptar la disrupción que se les venía encima, al mismo tiempo que le echábamos la culpa de lo que nos pasaba a las instituciones, a las redes sociales, a los ciudadanos y a todo aquel que se nos pusiera por delante.

En el lado de las oportunidades, el autor hace hincapié en la necesidad de que los periodistas y los creadores de contenido se afanen en ofrecer productos singulares que se distingan de la mayoría amorfa de productos reiterativos y sin alma que pueblan el mercado.

Y también en que tengan una personalidad propia que transmita credibilidad a la audiencia a la que dirija su producto y que, como consecuencia de ese trabajo que no admite atajos hechos a base de SEO mal entendido y de compras masivas de tráfico en Facebook, termina creando una relación de confianza que es básica para cimentar un modelo de negocio duradero.

Cabrera practica con el ejemplo con una newsletter de autor y un podcast que recomiendo a todos lo que os interesa esta industria. En ellos, podemos ahondar y profundizar en lo que nos cuenta en este ensayo tan recomendable. Si os apetece leerlo, ya os digo que no vais a equivocaros.

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